CEMENTERIO de SANT ANDREU


El cementerio de Sant Andreu de Palomar (1839) es el segundo más antiguo de la ciudad de Barcelona después del de Poblenou.





Inaugurado el 1839 como cementerio municipal del pueblo de Sant Andreu de Palomar, en la parte más antigua del recinto, ya se hacían entierros desde 1834. La primera referencia documental localizada corresponde a una carta del alcalde José Baucells al gobernador civil fechada en 1836 en la que le informa de que la población dispone de cementerio desde 1834.



Con motivo de la conmemoración del 175º aniversario de la inauguración del recinto funerario, Cementiris de Barcelona (CBSA) ha organizado una ruta guiada especial para dar a conocer el patrimonio del Cementerio de Sant Andreu.





La visita se ha iniciado en la parte más antigua del recinto y ha sido guiada por la arquitecta Margarita Galceran y la historiadora del arte Raquel Lacuesta autoras junto con los historiadores Margarida Nadal y Jordi Pujol, del libro "Clasicismo y Modernismo en el Cementerio de Sant Andreu".






El primer departamento se encuentra a la entrada del recinto y corresponde a la parte más antigua. A la izquierda reposan los restos de Marta Giraudier, fallecida en el atentado anarquista en teatro del Liceo de noviembre de 1893. A la derecha, el sepulcro de la familia Martí, popularmente es conocido como “la novia del cementerio”. Según la leyenda, se encuentran los restos de una novia que murió el día de su boda.


A continuación los visitantes han realizado un recorrido por el recinto elementos más destacados de este recinto funerario, como son la capilla, los hipogeos monumentales, y el extraordinario y sorprendente campanario.


Ignasi Iglésias Pujadas, poeta y dramaturgo, nació en el pueblo de San Andrés de Palomar (Barcelona) el año 1871 y murió en Barcelona en 1928.



Espacio para la comunidad judía.


En 1940 se erigió el Panteón del Soldado. Según proyecto de los tenientes de ingenieros y arquitectos J.Gordillo y M. Niubó.




El cementerio de Sant Andreu de Palomar, debe figurar en el cuaderno de visitas de nuestra ciudad y “La Ruta dels Cementiris” que nos acerca la historia, la arquitectura y el arte de los recintos funerarios de nuestra ciudad, verdaderos museos al aire libre.